•noviembre 25, 2008 • Dejar un comentario

Platón, “República”. Conocimiento y opinión

En el libro V de la República, Sócrates Hace las siguientes preguntas a Glaucón:

-Pues bien; el que cree que hay cosas bellas, pero no cree en la Belleza en sí ni es capaz de seguir al que conduce hacia su conocimiento, ¿te parece que vive soñando o despierto? Examina. ¿No consiste el soñar en que, ya sea mientras se duerme o bien cuado se ha despertado, se toma lo semejante a algo, no por semejante, sino como aquello a lo cual se asemeja?

- En efecto, yo diría que soñar es algo de esa índole.

- Veamos ahora el caso contrario: aquel que estima que hay algo Bello en sí, y es capaz de mirarlo tanto como las cosas que participan de él, sin confundirlo con las cosas que participan de él, ni a él por estas cosas participantes, ¿te parece que vive despierto o soñando?

- Despierto, con mucho.

- ¿No denominaremos correctamente al pensamiento de éste, en cuanto conoce. ‘conocimiento’, mientras al del otro, en cuanto opina, ‘opinión’?

Tengo que mencionar, aunque sea por encima, el pasaje en el que “Sócrates” (el nombre bajo el que escribe Platón) responde a la pregunta ‘¿qué es el bien?’. Sócrates supone que sus interlocutores preferirán que no hable como si supiese de aquello que no sabe y se contentarán con una aproximación. Comienza una exposición magistral en la que juega con la vista, la luz, el sol, la inteligencia y la idea de bien, es el libro VI (desde 507b). Tenemos ojos, tenemos colores, pero aún necesitamos algo más, la luz. La luz aclara los ojos como si estuviera en ellos, pero es el sol quien la da. Lo mismo que es el sol para la vista es la Idea de bien para la inteligencia. Y esta es la definición platónica de la Idea de bien, la Idea que está en la cúspide de su sistema de Ideas. Sin esa Idea iluminando la inteligencia no hay conocimiento.


“¿No percibes que las opiniones sin ciencia (o conocimiento) son todas lamentables? En el mejor de los casos, ciegas. ¿O te parece que los ciegos que hacen correctamente su camino se diferencia en algo de los que tienen opiniones verdaderas sin inteligencia?”

Más arriba hemos distinguido ya dos mundos: el mundo del sol, el mundo sensible, y el mundo del bien, el mundo inteligible. Se llama sensible a aquello que es perceptible a través de uno o más de los cinco sentidos, inteligible es lo que puede ser entendido. No puede haber conocimiento de lo sensible porque lo sensible cambia constantemente, aceptamos que conocer es conocer la realidad, pero si podemos conocerla es porque se está quieta, la conocemos cuando la sujetamos. El mundo real no es el mundo sensible, dirá Platón, no es el mundo que tocamos, olemos…, ese mundo es de sombras y de apariencia el mundo real es el mundo inteligible. La siguiente imagen contiene en esquema el modo de verlo de Platón.

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interpretacion de la caberna de Platon

•noviembre 25, 2008 • Dejar un comentario

Platon nos da a conocer que en el mundo visible que abitamos es solo una ilusion de lo verdadero, que el verdadero conocimiento lo podemos encontrar a traves del mundo inteligible.

en el mundo visible encontramos la imaginacion, y las creencias, en el primero somos nosotros los que ocupamos ese rol y las creencias, son todas las cosas sensibles que habitan este primer mundo, en conjunto llamado Opinion.

Pero Platon no queda solo hay, sino que nos explica que existe otro mundo, que solo los filosofos pueden llegar hasta hay , que es el mundo inteligible en la cual habita la inteligencia y el pensamiento en la que realmente el hombre es libre, capaz de ver la luz de la sabuduria, no sombras como el primer mundo, sino que las cosas como realmente son, las ideas, las dos conceptos mensionados en este mundo en cojunto se denominan Ciencia.

Filosofo es el capaz de salir de esta caberna, politico es el capaz de volver a la caberna para enseñarles a sus hermanos humanos que existe otro mundo. Es capaz de educarlos, apesar de ser tratado como un loco.

la caberna de platon

•noviembre 25, 2008 • Dejar un comentario

En el siguiente libro de la República, Platón vuelve a explicar lo mismo pero ahora con imágenes en vez de en esquema. Es el mito de la caverna. La poca luz de que disponen los prisioneros que habitan en ella solo les permite ver sombras o cuerpos iluminados artificialmente: solo pueden opinar, no hay conocimiento. El hombre que está arrodillado a la derecha, en el lado de la ciencia, el que puede mirar fuera de la caverna, es un matemático; el que le da la mano desde el otro lado un filósofo.

caverna1

otra reflexion

•noviembre 4, 2008 • Dejar un comentario

A través de los diálogos de platón, se puede observar que el conocimiento propuesto por el no es objeto de un estudio sistemático, como por ejemplo, en el teeteto (obra posterior a la republica) no se menciona ningún tipo de comentario sobre la forma de cómo el plantea la forma de obtener conocimiento, si no que densas criticas sobre la forma de que los sofistas adquirían sus conocimientos, ya que ellos se basaban en la percepción sensible, y sobre esto Platón no estaba de acuerdo a sus propuestas.

Conocimiento según los PRE socráticos

Los filósofos anteriores concordaban en dos formas de obtener conocimiento, la primera nos habla de los datos de los sentidos, esto quiere decir que el conocimiento se obtiene sobre la vía de la opinión y la segunda sobre la razón, la que dice que es el verdadero, ya que esta basado en el ser y el rechazo, ya que la razón no puede estar sustentada en lo relativo de los sentidos, ósea lo sensible

Conclusión

Platón nos platea que existe otra vía aparte de la sensible, las ideas, ya que no nos podemos fiar del devenir ya que este puede estar sometida a errores y ser infalible, por esto lo sensible no puede ser la verdadera vía.

La teoría del conocimiento: el análisis del conocimiento en Platón

•octubre 14, 2008 • Dejar un comentario
El análisis del conocimiento en Platón no es objeto de un estudio sistemático, abordado en una obra específica dedicada al tema, sino que, como ocurre con otros aspectos de su pensamiento, se plantea en varios de sus diálogos, por lo general en el curso de la discusión de otras cuestiones no estrictamente epistemológicas, si exceptuamos el Teeteto, diálogo en el que el objeto la discusión es el conocimiento.

A los planteamientos iniciales de la teoría de la reminiscencia, expuesta en el Menón y en el Fedón, con ocasión de la demostración de la inmortalidad del alma, seguirá la explicación ofrecida en la República (libro VI) donde encontramos la exposición de una nueva teoría -la dialéctica- que será mantenida por Platón como la explicación definitiva del conocimiento. En el Teeteto, obra posterior a la República, no encontraremos ninguna ampliación de lo dicho en ésta respecto al conocimiento, sino una crítica a la explicación del conocimiento dada por los sofistas, basada en la percepción sensible, con objeto de definir cuáles son las condiciones que debe cumplir el verdadero conocimiento, condiciones que se habían planteado ya en la República al explicar la teoría dialéctica.

La explicación del conocimiento en los filósofos anteriores

El problema del conocimiento había sido abordado ya por los filósofos presocráticos. Recordemos la distinción hecha por Parménides entre la vía de la opinión y la vía de la verdad. Existen, para Parménides, dos formas de conocimiento: una basada en los datos de los sentidos y la otra basada en la razón. La vía de la opinión, en la medida en que remite a los datos sensibles, procedentes de un mundo aparentemente en devenir, no constituye un verdadero conocimiento: su falsedad le vendría de la aceptación del no ser, fuente de todas las contradicciones; en efecto, si el no ser no es ¿cómo confiar en el conocimiento que derive de su aceptación? El verdadero conocimiento nos lo ofrece la vía de la razón, al estar basada en el ser y rechazar, por lo tanto, toda contradicción. Por lo demás, el ser es inmutable, por lo que el verdadero conocimiento ha de ser también inmutable. La verdad no puede estar sometida a la relatividad de lo sensible.

Para los sofistas, sin embargo, el conocimiento sensible es, simplemente, el conocimiento. La verdad o falsedad no pueden existir como absolutos, estando sometidas a la relatividad de la sensación. Si prescindimos de la sensación, prescindimos del conocimiento. Lo que me parece frío, es frío, según Protágoras, aunque a otro le pueda parecer caliente: y para él será caliente. La razón debe partir de los datos sensibles para realizar sus operaciones, por lo que depende absolutamente de ellos. No tiene sentido hablar de un conocimiento racional como si fuera algo distinto y aún opuesto al conocimiento sensible.

La crítica de Platón a las explicaciones anteriores

En el Teeteto, sin embargo, Platón realizará una crítica de las explicaciones del conocimiento dadas por Protágoras negando:1) que el conocimiento se pueda identificar con la percepción sensible, ya que la verdad se expresa en el juicio y no en la sensación; 2) que ni siquiera se puede identificar el conocimiento con el “juicio verdadero” ya que podría formularse un juicio que resultara verdadero y estuviera basado en datos falsos; 3) que tampoco se puede identificar el conocimiento con el “juicio verdadero” más una razón, pues ¿qué podría añadirse, mediante el análisis, a un “juicio verdadero” que no contuviera ya, y que le convirtiera en verdadero conocimiento? Platón admite, con Protágoras, que el conocimiento sensible es relativo; pero no admite que sea la única forma de conocimiento. Cree, por el contrario, con Parménides, que hay otra forma de conocimiento propia de la razón, y que se dirige a un objeto distinto del objeto que nos presenta la sensibilidad: las Ideas. El verdadero conocimiento ha de versar sobre el ser, no sobre el devenir, y no puede estar sometido a error, ha de ser infalible. El conocimiento sensible, pues, no puede ser el verdadero conocimiento ya que no cumple ninguna de esas características.

Pequeño comentario sobre la imagen adjunta al documento

•septiembre 28, 2008 • Dejar un comentario

Bueno quise añadir este documento que encontré, como pueden ver a simple vista se nota que es muy poco lo que dice pero me llamo la atención ya que la imagen adjunta al documento (se encuentra al inicio) muestra en pocas palabra lo que Platón quería referirse con su teoría, lo cual se puede explicar a través de cuatro pasos los cuales se encuentran en el texto pero los explicare de la forma en que lo interprete. La primera fase Platón nos comenta que como dice en el texto el se baso en la teoría de la reencarnación, lo que dice que el alma existe primero que el cuerpo, esto quiere decir que el alma ya habito en muchos cuerpos anteriormente, en el cual a adquirido experiencia. La segunda explica que todo el conocimiento que obtuvo el alma en vidas pasada en esta reencarnación nosotros no lo recordamos En la tercera explica que el alma posesionado en un cuerpo (si… tu cuerpo) puede adquirir conocimiento a través de objetos que podemos percibir, (estos creados por dios) en cual los crea a través de materia, estos (los objetos) están basados en la idea del objeto propiamente tal. Ya que nosotros a través de los sentidos apreciamos solo la plasmación de las ideas (imperfecto) y finalmente en la ultima etapa nos explica que la sensibilidad de los objetos pueden llegar a despertar el alma, ya que estas plasmaciones son basadas en las ideas, pero esto no se menciona demasiado ya que es otra teoría, la del recuerdo la cual es tan extensa que valdría crear otro blog para dedicársela a ella.

Otra “investigacion” de la teoria de Platón

•septiembre 28, 2008 • Dejar un comentario

PLATÓN

Sócrates sostenía, contra los sofistas, que el hombre es capaz de conocer la verdad, de superar la mera opinión, elevándose al conocimiento de los conceptos, de lo universal. Y su práctica pedagógica, la “mayéutica”, lo llevó a concluir que los conceptos universales se hallan presentes incluso en el alma del hombre más ignorante, el que, si es guiado correctamente, llega a descubrirlos.

La teoría del conocimiento de Platón explica la presencia de los conceptos universales en el alma recurriendo a la Teoría de la Reencarnación, aprendida por Platón de los pitagóricos.

A continuación se presenta un esquema del proceso de conocimiento tal como lo entiendía Platón, acompañado de una breve descripción de los elementos que lo componen.

 

Paso 1: el alma existe antes que el cuerpo. En su vida anterior, en el mundo suprasensible, contempla las ideas.

Paso 2: cuando el alma se une al cuerpo, olvida el conocimiento que había adquirido.

Paso 3: en el mundo sensible, el hombre percibe por los sentidos los objetos que fueron hechos por el Demiurgo (dios), a partir de una materia preexistente (jora), teniendo como modelo a las ideas.

Paso 4: la percepción sensible de los objetos despierta en el alma, por su semejanza con las ideas, el recuerdo de las ideas olvidadas. De allí que se denomine a esta teoría “Teoría de la Reminiscencia” o del recuerdo.

 
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